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No hay un dicho más cierto que nadie es un profeta en su tierra y Julio César Falcioni lo podrá contar: en 1980 salió de su natal Argentina hacia la ciudad de Cali para integrar la plantilla del América de Gabriel Ochoa Uribe y se convirtió en ídolo perpetuo; su profesionalismo y carisma a la hora de afrontar sus compromisos quedaron grabados en el imaginario de la afición escarlata. Hoy vive el segundo tiempo de su vida por cuenta de un cáncer de laringe que lo aqueja desde el año pasado y lo deja en dificultad para atender su pasión: el fútbol.

No se puede olvidar la tarde del sábado 31 de octubre de 1987 cuando Aguirre, jugador del Peñarol de Montevideo, marcó sobre el último segundo, el gol que aniquiló las esperanzas del América de Cali de alcanzar, por primera vez para Colombia, la Copa Libertadores de América; 31 años después, Falcioni tampoco lo ha olvidado.

Hoy, Julio César Falcioni se está jugando el partido de su vida: superar su problema de salud. El otrora ídolo de Colombia, está viviendo un momento difícil en su vida que no lo supera las tres derrotas en semifinales de Copa Libertadores: 1985, 1986 Y 1987.

Y siempre fue un profesional: Julio César para este partido, como para los que jugó casi siete años que duró en el América de Cali, se entregó al máximo dejándolo todo en la cancha ganándose la admiración de la parcialidad escarlata; hoy, tres décadas después no hay hincha americano que lo haya olvidado, al contrario, fue muy aplaudido, cuando el 28 de noviembre de 2016 pisó la grama del estadio Pascual Guerrero para celebrar el ascenso del equipo de sus entrañas, tras cinco años de participar en la B.

EL SEGUNDO TIEMPO DE SU VIDA

Julio César Falcioni se está jugando el partido de su vida: superar su problema de salud. El otrora ídolo de Colombia, está viviendo un momento difícil en su vida que no lo superan ni las tres derrotas en semifinales de Copa Libertadores: 1985, 1986 Y 1987.

El pasado diciembre de 2017 el hoy técnico del ‘taladro’ como se le conoce al Banfield de Argentina, fue operado de un cáncer de laringe, cirugía, que tardó 12 horas y que le impidió ingerir alimentos por espacio de un mes.

Cuando le quitaron la sonda después de 45 días volvió a comer, “extraño no poder comer hamburguesa, tomarme un vaso de cerveza. No extraño el cigarrillo, solo me interesa recuperarme”, afirmó a un diario argentino.

El posoperatorio no ha sido fácil: debe seguir una rigurosa dieta alimenticia y un cuadro importante de terapias, dejando en la banca un enemigo que le ocasionó enormes problemas: el cigarrillo. Hay momentos tan duros que le obligan a dejar el torneo de lado y encargar del equipo a su asistente técnico Ómar Piccoli.

TODO UN CABALLERO

Quienes lo conocieron siempre admiraron su capacidad de liderazgo dentro y fuera de la cancha y su compromiso para la institución que lo abrigó como un colombiano más; William Perdomo Nuñez, un tolimense que lo conoció de cerca siempre admiró la seriedad en las concentraciones, “cuando llegaba a Ibagué para enfrentar al deportes Tolima, era el único que no abandonaba el hotel en las noches y, mientras sus compañeros salían a dar una ‘vuelta’, el tan solo se ocupaba de llamar a su señora por teléfono y se retiraba a su habitación a descansar y esperar que llegaran sus compañeros”, afirma Martínez.

Ojalá el ídolo de los americanos pueda retornar la senda del triunfo con su equipo y plantear un excelente segundo tiempo a su vida para entregarle muchos triunfos al fútbol.

Quepasocon.co entrevistó al periodista Cristian Grosso, editor de deportes del periódico La Nación de Argentina y decantó la situación del exarquero del América de Cali.

QPC: ¿Falcioni es ídolo en Argentina?

C.G: No, Falcioni no es ídolo en la Argentina. Sí, es una referencia muy respetada y muy querida en el club Banfield. Allí, logró el primer título en la historia del club.

 

QPC: ¿Cómo es su estado actual de salud?

C.G: Su estado de salud actual, cuentan, se habría desmejorado un poco en las últimas semanas. Lo rodea mucho hermetismo, y esa nunca es una buena señal. Se filtra la información de que anímicamente también estaría algo alicaído. Por ejemplo, ha dejado de ir a las prácticas del equipo. En los últimos cuatro partidos de la Superliga ya no estuvo ni en el banco ni siquiera en la cancha.  La última vez que estuvo en un partido fue cuando Banfield quedó eliminado por Nacional de la Copa Sudamericana. Antes estaba, al menos, a cargo de la planificación de los trabajos de Banfield, pero desde hace unas semanas ha delegado toda esa tarea en su ayudante, Pícoli, que momentáneamente dirige al equipo.

 

QPC: ¿La familia del fútbol lo rodea?

C.G: El mundo del fútbol se ocupa, sí, sigue con atención su estado de salud. Pero sin invadir su intimidad familiar.

 

QPC: ¿Ha pensado en su retiro?

C.G: De este tema nada se ha comentado, nada se sabe. No es prioritario. Solo interesa su recuperación.

3 Comentarios

    • Señora Nubia muchas gracias por su comentario al seguir nuestra página. Nos esforzamos en publicar historias con sentido humano para que nuestros lectores vean que detrás de una noticia del pasado siempre hay algo bueno que contar.

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