Compartir
Ser hijo de Miguel Rodríguez Orejuela no ha sido obstáculo en la carrera de Miguel Andrés, quien desde hace varios años edifica logros tangibles a partir del emprendimiento para borrar un estigma, que a punta de trabajo, ha logrado superar dejando de lado la adversidad vivida desde pequeño. 

En los últimos años, Colombia ha vivido capítulos de horror producto de la violencia protagonizada por actores que jamás buscaron reconciliación: una de ellas fue la guerra de los carteles del narcotráfico, cuyos protagonistas expandieron su poder a través del delito permeando los niveles más importantes de la sociedad como la política, el deporte y hasta la belleza.

Miguel Andrés Rodríguez Moreno es el hijo de uno de ellos; Miguel, su padre, y Gilberto, su tío, fueron los creadores de uno de los emporios más poderosos del narcotráfico en cuyo ´holding´ aparecieron importantes marcas de connotación nacional como el Club América de Cali, Drogas La Rebaja y hasta una cadena de radio llamada el Grupo Radial Colombiano, entre muchos más.

Está próximo a lanzar su libro Miguel Rodríguez el hijo, donde cuenta cómo es surgir a partir de la adversidad y buscar salidas a los caminos empedrados producto de la necesidad del poder y la ambición.

 Borrar el estigma de un apellido que ocasionó tanto desequilibrio social en Colombia no es tarea fácil, máxime en un país que pocas veces habla de perdón y en pocas oportunidades de reconciliación; la vida para Miguel Rodríguez, el hijo, no ha sido fácil: cuando apenas tenía 2 años de edad le diagnosticaron un tumor de Wilms, un tipo de cáncer que ataca a los niños en el riñón. El tratamiento tomó varios años y desde una clínica en Miami se hicieron todos los esfuerzos para salvar la vida del menor de la dinastía Rodríguez.

La metástasis de infortunios de la vida no quedó ahí. Años más tarde, como lo denominó en su momento el periodista Fabio Posada, tuvo que afrontar un cáncer social: entender cuál era el significado de su apellido.

Miguel Andrés creció a la distancia de los negocios ilícitos de su familia sin sospechar que detrás de la industria de su padre se escondía una fachada que le ocultaba la verdad y que tarde o temprano descubriría sin proponérselo. En el año de 1993, cuando vio los carteles de recompensa por su padre, comprendió el porqué de tanta ausencia interrumpida de él y que muy próximamente sería indefinida.

No es hora de llorar sobre laleche derramada y el menor de los Rodríguez Moreno tendría que reinventar su vida y al margen de cualquier sindicación social portar su propio caparazón para que el estigma del apellido Rodríguez rebotara de su entorno.

Al igual que su padre y su hermano William estudió derecho en Cali. Se desencantó al inicio de las leyes porque eso implicaba involucrarse con lo que vivía su familia.

CAMINO A LA REINVENCIÓN

Foto: archivo particular

Con su propio trabajo ha borrado un estigma que traspasó fronteras: hoy, Miguel Rodríguez, el hijo, dedica su tiempo a ejercer su profesión de abogado y brindar esperanza a través de los estrados judiciales a quienes requieren de su servicio. En lo social, se ha dedicado a trabajar en temas de superación personal a través de la Fundación OBG GROPUP: hace couching sobre temas de emprendimiento y superación, “un emprendedor ve oportunidades donde otros ven problemas” puntualiza Rodríguez Moreno.

El trabajo no es fácil. Que su mensaje cale entre una sociedad que difícilmente perdone hace más valiente la propuesta de Miguel Rodríguez; el propósito de charlas es que la sociedad vulnerable que se encuentra en las cárceles y los poco favorecidos de Cali vean en su ejemplo que las cosas se deben construir con base en el bien, en el trabajo, pero sobre todo, en el talento. Las oportunidades están ahí y quizá con esfuerzo y con trabajo honrado se podrá obtener y es lo que entre líneas deja entender Miguel: “Ayudarlos a pensar en empresa y que trabajen en un proyecto a más de un año de quienes están próximos a llegar a la libertad para que no caiga en el delito proyecto piloto”, lo dice en tono emocionando, porque le duele lo que vive su padre y no quiere que otros lo vivan.

Está próximo a lanzar su libro Miguel Rodríguez el hijo, donde cuenta cómo es surgir a partir de la adversidad y buscar salidas a los caminos empedrados producto de la necesidad del poder y la ambición. Adicionalmente, desde el 3 de julio, tiene un espacio radial con un magazín en el cual trata temas de cultura ciudadana, deportes, actualidad, noticias de la ciudad y el respeto por la comunidad a través del programa ‘POSITIVO NOTICIAS’.

De esta forma, Miguel Rodríguez, el hijo, quiere hacer patria, trabajando desde Colombia para interpretar y enseñar que desde que haya libertad hay emprendimiento y construcción social a partir de las dificultades.

3 Comentarios

  1. Que buen trabajo, felicitaciones, me alegra conocer una persona con tanta calidad humana (Javier Cruz Poveda), dispuesta a descubrir lo bueno que hay en los demás, que nos muestra que los errores de un pasado que no escogimos pueden ser el inicio de un futuro de esperanza

    • Señora Nancy gracias por su comentario. quepasocon.co siempre va a buscar el buen tratamiento a los temas por la vía de respeto y, sobre todo, para generar memoria.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here